Columna de la Lic. Albareda: ¡Its very nice!

Lic. María del Carmen Albareda

¡Its very nice!

El significado de “nice”, en inglés, es amable, o sea, una persona buena onda.

Podemos usar las cuatro letras y armar un mapa sobre cómo trascurrir las relaciones con los demás, sobre todo, en los momentos difíciles de contradicciones y confrontaciones. 

La letra N, de Neutralizar, las propias emociones, claro. 

Porque cuánto más me altero emocionalmente, más se resiente mi racionalidad. Al contrario, quien controla sus emociones, tiene más posibilidades de alcanzar un resultado positivo. (¡Qué difícil! ¡Qué ganas de hacer catarsis y largarle en la cara todo lo que pienso y opino! ¡Pero quién se cree que es!, etc.)                                                                                                                                         
Cuando el otro me ve desencajado, alterado, aprovecha ese estado, sabiendo que son fracturas que debilitan al yo.

La letra I, de Identificar el tipo de persona que tengo enfrente. 

Hay 3 tipos básicos de personas difíciles (y numerosas tipologías intermedias):
  1. El intratable por situación. Personas difíciles de tratar a causa de circunstancias personales (no obtuvieron el ascenso merecido, no les dieron la ´Letra´ que esperaban, viejas historias de frustraciones y enconos por hechos laborales.
  2. El intratable por estrategia. Creen que, mostrándose irrazonables, autoritarios, gritones, impositivos, adquieren una ventaja en las discusiones o negociaciones. O la estrategia contraria: los que se ocultan en su oficina y se vuelven inaccesibles.
  3. El intratable por constitución. Son las personas con características arrastradas desde la infancia. Los “agretas”, los malhumorados permanentes. Los que formaron su personalidad en base a estos rasgos.

La letra C, de Controlar el encuentro

Antes de abrir el diálogo, debo tener claro qué clase de sujeto difícil tengo delante. Luego puedo recurrir a técnicas adecuadas para ponerle un marco al encuentro  y armar un camino para encontrar resultados.
Armar un marco es saber hasta dónde voy a llegar con el reclamo o, por el contrario, hasta dónde estoy dispuesto a ceder.  Con técnicas bien implementadas, reuniones provechosas, confrontaciones menos duras y negociaciones más rápidas estoy más cerca de lograr  mutuas ganancias.

La letra E, de Explorar las opciones

 Siempre van a aparecer “baches”, situaciones no previstas (mías y del otro o de la misma situación) y esto empieza a encorsetarnos. Por lo tanto, es necesario volverse flexible, aceptando y proponiendo alternativas, abriendo márgenes para que cada parte pueda ganar y ceder. Incluso, a veces, el mejor  acuerdo es no llegar a ningún acuerdo, manteniendo abiertas las opciones para un acuerdo futuro.
                                                             Lic. María del Carmen ALBAREDA
                                                               mdelcalbareda@yahoo.com.ar