Mantenimiento aeronáutico – Mecánicos – Parte I

Los aviones modernos son sistemas complejos. Para mantener tales sistemas, en el taller de mantenimiento se necesita personal con una gran cantidad de conocimientos y habilidades técnicas. Además de adquirir el dominio de estas habilidades, también deben comprender y gestionar los diversos aspectos no técnicos de su trabajo.

El siguiente modelo se basa en el «modelo de Recursos» (La teoría de las demandas y los recursos laborales, Bakker & Demerouti, 2007). El modelo sugiere que hay dos conjuntos básicos de fuerzas que actúan sobre un mecánico de mantenimiento en un entorno de trabajo.


El primer conjunto se denomina demandas laborales y el segundo conjunto de recursos laborales. 

Los recursos laborales se refieren a los aspectos físicos, psicológicos, organizacionales o sociales del trabajo que pueden reducir las exigencias del trabajo y los costes fisiológicos y psicológicos asociados,  ser decisivos en la consecución de los objetivos del trabajo o estimular el crecimiento personal, el aprendizaje y el desarrollo.

En esencia, las demandas del trabajo presionan al operario y los recursos del trabajo lo ayudan a lidiar con esa presión.

Si las exigencias del trabajo son altas  agotan los recursos físicos y mentales de un individuo, lo que puede resultar en agotamiento y falta de compromiso, lo que, a su vez, lleva a infracciones, errores, renuencia a informar errores y bajo rendimiento. Este tren de eventos se llama «la vía del deterioro de la salud». Si, por otro lado, los recursos permiten hacer frente a las demandas laborales, es probable que se produzcan resultados organizativos positivos como la motivación, el compromiso y la satisfacción laboral. Este último es el camino adecuado.

Exigencias de trabajo para un mecánico de mantenimiento

  • Ambiental

Un mecánico puede esperar trabajar en una variedad de entornos, desde operaciones de línea, y en el campo (generalmente fuera del hangar), hasta el mantenimiento en la base (generalmente dentro de un hangar o taller), en todo tipo de condiciones climáticas, de día y de noche. Algunas condiciones ambientales, especialmente el calor o el frío extremos, mala visibilidad, el viento y la lluvia, imponen exigencias adicionales a los trabajos de mantenimiento. Si un mecánico está pensando en la comodidad física, hay menos recursos disponibles de atención para dedicar a la tarea.

  • Físicas

Las demandas físicas incluyen trabajar en espacios reducidos, exposición a gases y vibraciones.

Con respecto al primero de estos, los espacios confinados pueden reducir la efectividad y aumentar el riesgo de error debido a la reducción de la destreza, las herramientas limitadas debido al poco espacio y de visibilidad de los componentes. Si el espacio está completamente cerrado, algunos mecánicos podrían comenzar a sentir claustrofobia, con la consiguiente sensación de pánico. Trabajar en espacios reducidos requiere destreza y flexibilidad ya que, entre otras cosas, las herramientas pueden ser difíciles de usar. Para evitar esta situación, los mecánicos que se enfrentan a este tipo de demanda física deben conversar y acordar con sus supervisores/superiores sobre trabajar en espacios reducidos.

Se hace todo lo posible dentro de la aviación para proteger al personal de los peligros químicos, pero los gases de la combustión y el monóxido de carbono representan otro desafío físico potencial para los mecánicos. No siempre son detectables y pueden afectar los pulmones, los ojos y la piel, causar náuseas, mareos y dolores de cabeza, con la consiguiente presión sobre el rendimiento.

Una tercera fuente de demandas físicas para el personal que trabaja en esta área es la vibración. Las tareas que requieren el uso constante del mismo grupo de músculos pueden provocar la misma lesión. 

  • Carga de trabajo

Para el mecánico de mantenimiento la carga de trabajo depende en gran medida de la cantidad de vuelos que se realizan. A mayor actividad aérea, mayor trabajo.

Los ratios varían según el tipo de aeronave pero es cierto para todos los tipos por cada hora o vuelo hay muchas más horas de mantenimiento. La carga de trabajo, generalmente medida en términos de horas trabajadas por día, semana, mes y año, es una fuente importante de tensión y fatiga.

El otro lado de este escenario es la cantidad de tiempo permitido para descansar después de restar las horas trabajadas, el tiempo permitido para el cuidado personal y los desplazamientos. La estipulación de períodos máximos de servicio para pilotos y períodos mínimos de descanso sirve como base para la gestión del riesgo relacionado con la fatiga en mantenimiento.

Los procesos de gestión del riesgo de fatiga se utilizan para la implementación de los controles de riesgo necesarios y asignar responsabilidades para su seguimiento y mejora continua.

La gestión de riesgos está diseñada para lograr beneficios en seguridad y, cuando corresponda, proporcionar una mayor flexibilidad operativa a los pilotos.

  • Fisiológico

Las demandas fisiológicas, ignorando aquellas debidas a factores personales y de estilo de vida, incluyen desafíos visuales y auditivos. Los desafíos visuales incluyen trabajar en áreas con poca iluminación y en condiciones donde hay tanta luz que el deslumbramiento se convierte en un problema. Estas demandas visuales plantean un problema particular cuando se realizan inspecciones de componentes de aeronaves en busca de signos de fatiga y desgaste.

El ruido de los motores y las herramientas es algo que se espera experimentar en un taller de mantenimiento y se puede gestionar con los protectores adecuados. Sin embargo, la protección auditiva puede tener un costo si el mecánico no hace un esfuerzo adicional para comunicarse con los compañeros de trabajo y observar lo que sucede en los alrededores inmediatos. La conciencia situacional se puede perder cuando al cerebro le falta la cobertura sensorial de 360 grados proporcionada por nuestro sistema auditivo.

  • Psicológico

Los estresores psicológicos incluyen una gama muy amplia de factores como la carga de trabajo, las presiones por terminar el trabajo, los conflictos interpersonales, la falta de confianza, las dudas sobre uno mismo y la ansiedad.

Estos factores estresantes no son un problema en sí mismos; sin embargo, si el mecánico aeronáutico no puede hacerles frente, desencadena una respuesta de estrés. Los factores de estrés psicológico no se limitan al lugar de trabajo. Las preocupaciones financieras, los problemas familiares y una serie de otros factores externos pueden ocupar su mente y distraerlo de una tarea.

Un factor de estrés psicológico particular para los mecánicos es la idea de que algo que pueden haber hecho (o no haber hecho) podría ser la causa de un incidente o accidente. Este pensamiento no es una carga trivial.

En una segunda entrega, en 10 días seguiré desarrollando este tema.

Paz y bien
Námaste
Roberto J. Gómez