Cabina estéril





Cuando las
tripulaciones no tienen concentrada su
atención en las actividades de vuelo, o están involucradas en
acciones que son totalmente ajenas al vuelo, la información crítica se puede
perder o malinterpretar. La situación se puede degradar muy rápidamente.

La Federal Aviation Administration | FAA fue la primera que promulgó una regulación al respecto, en 1981. Prohibía a las tripulaciones de vuelo la realización de actividades no esenciales durante el rodaje, despegue y aterrizaje, y por debajo de 10.000 pies, excepto en vuelo crucero. Conocida como la «regla de cabina estéril,» la regulación ayudó a definir claramente cuando la tripulación deberá concentrarse en la tarea más importante: la operación segura de la aeronave.

La problemática


No tener disciplina
en el cumplimiento de la premisa de cabina estéril es un factor contribuyente a los 
accidentes e incidentes. Si bien es difícil cuantificar qué eventos fueron
causados específicamente por no llevar a cabo el concepto de cabina estéril, es razonable
considerar que contribuyó al 72% del 76% accidentes e incidentes graves en
aproximaciones y aterrizajes, desde 1984 a 1997, según datos de la Flight
Safety Foundation

Además de las consecuencias relativas a la
seguridad operacional,  la industria
aeronáutica tiene en cuenta los costos económicos, obviamente. El no cumplimiento de “cabina
estéril” es responsable de muchas debilidades e ineficiencias en las
operaciones de aviación que llevan a malos resultados y pérdidas económicas.
Los últimos acontecimientos vividos en Austral dan muestra de esto último.

Definición

Puesto de pilotaje estéril: Durante las fases críticas del vuelo y en
todas las operaciones de vuelo (excepto en la de crucero) realizadas por debajo
de 10.000 pies, ningún miembro de la tripulación puede ocuparse en actividades
o en conversaciones que no se requieran para la operación segura de la
aeronave. Durante este período se prohíben las comunicaciones no esenciales
entre la cabina de pilotaje y la cabina de pasajeros. (RAAC parte 64)
 

Regulaciones de
casi todos los países, incluida la Argentina, prohíben a las tripulaciones de
vuelo realizar actividades no esenciales durante las siguientes fases del
vuelo: taxi (definido como «movimiento de un avión por sus propios medios
en la superficie de un aeropuerto»), el despegue, el aterrizaje y el resto
de las operaciones de vuelo que se realizan debajo de los 10.000 pies, excepto
el vuelo de crucero. 

Leemos en las Federal Aviation
Regulation (FAR) 121.542 y 135.100 FAR:
(A) Ningún poseedor
de certificado de explotador aéreo deberá exigir, a ningún miembro de la
tripulación de vuelo ejercer otras funciones durante una fase crítica del
vuelo, excepto las funciones requeridas para la operación segura de la
aeronave. Deberes como las llamadas realizadas a la compañía, con fines no
relacionados con la seguridad como confirmación de las conexiones de pasajeros,
los anuncios realizados a los pasajeros que promueven la compañía aérea o señalando
lugares de interés y completar planillas de la empresa y de los expedientes
relacionados que no son necesarios para la seguridad operación de la aeronave.

(B) Ningún miembro
de la tripulación de vuelo puede intervenir, ni puede el piloto desarrollar actividades
durante una fase crítica del vuelo, que podrían distraer a cualquier miembro de
la tripulación de vuelo del desempeño de sus funciones o que podría interferir
en modo alguno con el buen desarrollo de sus funciones. Las actividades tales
como comer, participar en conversaciones no esenciales dentro de la cabina de
vuelo y comunicaciones no esenciales entre las tripulaciones de cabina y la
lectura de las publicaciones no relacionadas con la buena marcha del vuelo, no son
necesarias para la operación segura de la aeronave.

Las amenazas

La adhesión a la norma
de cabina estéril cuenta con varias amenazas, algunas provienen de las interrupciones
y distracciones dentro de la cabina de vuelo, y desde tierra a través de la comunicación
por radio. El servicio de control de tráfico aéreo debería reconocer el
concepto de cabina estéril y los procedimientos deberían ser diseñados de forma
que distraiga a los pilotos lo menos posible.

Otras amenazas surgen de la conversación entre los pilotos. No podemos esperar que dos
personas que trabajan lado a lado a lo largo de varias horas no hablen entre sí
y que nunca hablen de cosas que estén fuera de sus campos profesionales, sería
engañarnos. De hecho, se les alienta a mantener una comunicación activa, para
ser eficientes. Algunas personas tienen una tendencia natural a hablar más que otras. Se debería dejar establecido cuando poder hablar de cuestiones fuera del contexto profesional.

Otras amenazas provienen de los ocupantes del tercer
asiento en la cabina: Los invitados a la cabina. Pueden generar distracciones.
Debe quedar claro cuándo pueden hablar y cuándo no hablar. ¿Qué establece la
reglamentación? (c) El Comandante deberá
instruir a las personas que sean admitidas a la cabina sobre la obligatoriedad
de permanecer en silencio durante las maniobras de rodaje, despegue, ascenso,
aproximación y aterrizaje, así como uso de oxígeno de emergencia y medios de
evacuación.
(RAAC, PARTE 121 – Requerimientos
De Operación: operaciones regulares internas e internacionales operaciones
suplementarias)

Las distracciones

Los Amantes pasajeros | Almodovar
Miembros de la
tripulación de cabina que ingresan a la cabina de vuelo, o ejecute el intercomunicador en
el momento equivocado o por las razones equivocadas son la segunda fuente
de desviación de la regla de cabina estéril. 

Las interrupciones más habituales  se dan cuando los tripulantes de cabina entran al cockpit para entregar alimentos o para solicitar hora de llegada, información para responder las preguntas de los pasajeros con conexión con otros vuelos 

Las comunicaciones

Las comunicaciones con
los controladores de tránsito aéreo también pueden generar problemas asociados
con la distracción. Por ejemplo hablar de asuntos personales, solicitudes
adicionales que no son pertinentes a la fase real de vuelo.

Llamadas de la empresa
(incluso las cuestiones de mantenimiento) o anuncios a los pasajeros debajo de
los 10.000 pies son violaciones de la regla de cabina estéril, si no están
directamente relacionados con la seguridad de vuelo.

Se puede realizar operaciones
más seguras al minimizar las interrupciones y esto se puede obtener simplemente
adhiriendo al concepto de cabina estéril.
En cuanto a la
entrada inesperada de los tripulantes de cabina de pasajeros | TCP por debajo
de 10.000 pies, debería darse sólo en caso de extrema urgencia. Y en esos
casos, la información debe ser oportuna y precisa, para que la tripulación de
vuelo pueda tomar una decisión con toda la información disponible.

¿Cuándo llamar o ingresar a la cabina?

Los tripulantes de
cabina tienen que utilizar su propio criterio para determinar si la situación es
crítica y si se debe llamar a los pilotos. Una adecuada formación de los TCP
incluye situaciones críticas que exijan llamadas a la tripulación de vuelo. Por
ejemplo:
  • Fuego dentro de la
    cabina o en un motor
  • La presencia de
    humo u olor a quemado en la cabina
  • Fuga de combustible
  • Los cambios de
    temperatura extrema de la cabina
  • Evidencia de un
    problema de deshielo
  • Bolsa o paquete
    sospechoso
  • Cualquier anomalía
    en la actitud de la aeronave durante el despegue y el aterrizaje
  • Existencia de
    cualquier vibración o ruido anormal
  • Emergencia médica
  • Cualquier otra
    condición que considere pertinente el TCP

La tripulación de
cabina debe realizar una llamada de emergencia inmediata a los pilotos  al descubrir cualquier anormalidad, incluso
en circunstancias donde haya duda. 
Hacer hincapié en
el espíritu de equipo entre la tripulación de vuelo y de cabina durante el
entrenamiento.

Puntos Claves


Es evidente recordar
la norma de cabina estéril durante la sesión informativa previa al vuelo.

El desapego a
seguir la normativa, es el resultado directo de las actitudes que pueden llevar
a un piloto a desviarse de los procedimientos normalizados.

La disciplina es: Comportamiento
de acuerdo con las normas de conducta, a menudo se define como el compromiso de
una persona para cumplir con las reglas y procedimientos. La fuerza de voluntad
y la capacidad para operar de manera segura.

La disciplina en aviación
puede ser desarrollada y mejorada a través de la formación que promueva el
autocontrol, el carácter y las actitudes positivas necesarias para la seguridad
de las operaciones. Aunque la disciplina puede ser utilizada como un descriptor
de las características de un individuo, no es un rasgo fijo de la personalidad.
La disciplina se puede mejorar con el entrenamiento y el aprendizaje adicional
de experiencias personales o las experiencias de otros.
Un miembro de la
tripulación que se adhiere a las normas y procedimientos se dice que se ha
comportado correctamente, se muestra la actitud correcta hacia su trabajo y que
ha demostrado una buena disciplina.

La buena disciplina
es: No aceptar que las reglas a veces deben ser doblegadas para hacer el
trabajo, rechazando las oportunidades para los atajos o hacer cosas que parecen
ser «lo mejor».
El concepto de cabina estéril debe aplicarse a la aviación general, debe ser inculcada por el instructor de vuelo al alumno. Debe ser informada a los pasajeros que llevemos a pasear. Debemos hacer una sesión informativa de los momentos en que deben guardar silencio y explicar porque se solicita eso. Pueden encontrar una guía haciendo clic aquí
Roberto Julio Gómez
flap152mdp@gmail.com