Aprendiendo a recordar

De manera similar a muchos otros procesos humanos, como componente fundamental de nuestra naturaleza, la memoria es vulnerable al error. Si bien la gran mayoría de los errores de memoria que ocurren en la cabina de vuelo serán capturados por las defensas del sistema antes de que surjan consecuencias negativas, el historial cuenta con numerosos casos que han resultado fatales.
Los elementos de memoria (conocidos alternativamente como elementos de recuperación o elementos de acción inmediata) pueden describirse como una acción que debe tomarse rápidamente en respuesta a un evento no rutinario, esto provoca que la referencia a una lista de verificación no es práctica debido a una posible pérdida de control de la aeronave, incapacitación de un miembro de la tripulación, daño o pérdida de un componente o sistema, lo que haría improbable la continuación de un vuelo seguro. Teniendo en cuenta lo anterior y en caso de que surja una situación de emergencia, los elementos de la lista -check list- de memoria deben lograrse solo en y desde la memoria antes de solicitar o leer la lista de verificación. Sin embargo, los estudios han demostrado que el funcionamiento normal de la memoria humana puede verse afectado en situaciones de estrés.

Los pilotos necesitan capacitarse a lo largo de sus carreras profesionales, pero aprender a recordar es un proceso bastante complejo. Cada procedimiento que un piloto necesita aprender pasa por un sistema de memoria de varios pasos. En cada paso, el cerebro decide si llevar la información más lejos o eliminarla, lo que depende de la calidad del contenido, la presentación y la receptividad de la persona en ese momento. Cuando la información llega al paso final, se puede almacenar y utilizar en la práctica esto permite que los pilotos actúen de forma segura sea cual sea la situación.

Si nosotros nos comparamos con diferentes animales nos vamos a dar cuenta que hay algo muy interesante: las medusas tienen 5.060 neuronas, las hormigas ya tienen 250.000 neuronas, la rana 16 millones, pero las utilizan para poder reaccionar casi en su totalidad en forma de efecto respuesta casi automática, ellas no tienen que aprender a aterrizar con viento cruzado o a deslizar en final para perder altura, lo que tienen que hacer es evitar ser comidos y comer la mayor cantidad de veces. Lo que está en juego no es su reputación dentro de una organización sino su vida y es por eso que tienen respuestas automáticas, lo no consciente; en forma implícita tienen un montón de procedimientos que están alojados en la memoria procedural donde es mucho más relevante para su subsistencia.

Nuestro cerebro cuenta aproximadamente con 86 billones de neuronas y tenemos algunos estímulos para respuestas ya planificadas, también de miles de posibilidades a diferentes estímulos externos e internos, la capacidad de provocar pensamientos, recuerdos, proyecciones a futuro, creatividad, etcétera, tiene que ser organizada por qué la memoria de corto plazo -la memoria de trabajo-, las funciones ejecutivas en una rana no tienen tanta utilidad, serán una decena de estímulos que pueden recibir, pero nosotros producimos, recibimos y estamos en un contexto de adaptación entre miles de miles de posibilidades de generar acciones diferentes. La rana ve un mosquito le lanza la lengua y lo pega en la punta de la lengua, media pegajosa, se lo come y vuelve a comer y se escapa de cualquier cosa que se parezca a un predador. Nosotros estamos influenciados por infinitas y diferentes efectores o diferentes acciones y podemos reaccionar de múltiples formas distintas y es por eso que necesitamos de las funciones ejecutivas.

La estimulación que recibimos se da desde múltiples fuentes las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La información llega a los sentidos y luego pasa al cerebro, el proceso de memoria filtra la información recibida para evitar la sobre estimulación. Parte de la información solo se le echa un vistazo, parte se usa para una acción corta y parte se almacena:

Paso unoMemoria sensorial: Todos los estímulos externos que son captados por los cinco sentidos también son captados por la memoria sensorial. La información se analiza durante medio segundo para decidir qué estímulos son relevantes para transmitir y cuáles se consideran irrelevantes para ser eliminados. Por ejemplo, los pilotos tomarán en cuenta la meteorología cambiante durante un vuelo, pero no todos los detalles del paisaje cuando se acerquen en descenso a un aeropuerto.

Paso dos – Memoria a corto plazo: (también conocida como memoria de trabajo) A los estímulos transmitidos se les asigna un significado conscientemente. Hay algo de tiempo para reflexionar y agrupar la información, ya que puede durar hasta 30 segundos. La información que se considera interesante / útil se envía a la etapa de memoria final.

Paso tres – Memoria a largo plazo: Aquí, la información se almacena y se puede recuperar sin perderla. Puede contener información durante mucho tiempo. Para poder almacenarla, es necesario priorizarla, repetirla y darle sentido para crear una comprensión real.

Hay dos tipos de memoria a largo plazo:

  1. Declarativo / explícito = saber qué es algo: aprender hechos y eventos que deben recordarse conscientemente.
  2. No declarativo / procedimental = saber cómo hacer algo: habilidades manuales que se vuelven una segunda naturaleza, como andar en bicicleta, que se almacenan inconscientemente después del aprendizaje inicial a través de la repetición.

Si un piloto se toma tiempo para aprender y comprender la información, puede llegar a la memoria a largo plazo, pero existen numerosos factores que influyen en este proceso, como las presiones del tiempo, el estrés, las emociones, el estado de ánimo y las necesidades de una persona. En la aviación hay tantos procedimientos y acciones para memorizar que aprender a recordar es importante, pero los factores que influyen pueden hacer que este proceso sea un desafío. Es necesario comprender los desafíos y encontrar técnicas de aprendizaje eficaces. Se puede aprender a recordar, o mejor dicho mejorar la capacidad de recordar.

La emoción también juega un papel clave a la hora de aprender a recordar. Un estudiante piloto se sentiría animado a aprender si el tema y la presentación del contenido es relevante para que pueda relacionarse. Una persona busca establecer conexiones emocionales entre conceptos en los que adjuntan sus propios sentimientos para crear significado. Esto resalta la necesidad de elementos visuales dentro de la formación, «las cosas atractivas funcionan mejor«, porque atraen a las personas a nivel emocional. Muchas veces puedo observar que no se le da la debida atención a cómo se presenta el contenido de la clase a un alumno. Presentaciones aburridas que no captan la atención y por lo tanto recordarlas requiere un acto heroico.

Evocar emociones ayuda con el aprendizaje, pero la emoción de una persona también puede interferir con la recuperación de información, ya que puede bloquear la memoria. Asociar una emoción a un recuerdo desagradable, por ejemplo, ir en el auto escuchando una canción que te gusta y sufrir un accidente. Seguramente asociaste a esa canción una emoción no deseada, más con el rechazo que con un momento agradable. Por lo tanto evitarás escucharla, o directamente la bloquearás.

La tripulación de vuelo podría experimentar un bloqueo de memoria durante una emergencia, que es un evento emocionalmente estresante. Esto hace que la capacitación atractiva y el aprendizaje completo sean aún más importantes.

¿Todo esto, tiene que ver con la seguridad operacional? No tengas ninguna duda que sí. La principal medida de seguridad es preparar nuestra mente. 

Métodos de aprendizaje recomendados para aviación

Existen procedimientos para que los profesionales de la aviación aprendan, por lo que a continuación se presentan algunas técnicas de aprendizaje probadas y comprobadas:

  • Acelerar el aprendizaje: si un alumno puede tomarse su tiempo para aprender, se crea una comprensión más profunda.
  • Aprovechar el conocimiento existente: alternar entre el aprendizaje «complementario» y el nuevo aprendizaje facilitará la «carga» de información, de modo que la nueva información se pueda aprender por etapas. Del mismo modo, un alumno debe buscar métodos de enseñanza que dividan la carga a través de contenido de capacitación mixto, combinando lo visual y texto.
  • Aprender en el nivel adecuado: la formación debe coincidir con las habilidades de los alumnos para evitar el aburrimiento o encontrar la formación demasiado desafiante. Dar contenido por sobre el nivel no es deseable.
  • Información de ‘sobreaprendizaje’: la repetición es importante para evitar el olvido, lo cual es especialmente clave en una situación estresante durante el vuelo.
  • Microaprendizaje: para revisar una cantidad muy pequeña de contenido específico que es ideal para aprender un nuevo procedimiento o una lista. Un alumno puede incorporar este método por sí mismo escribiendo notas adhesivas con información clave. Estas notas se pueden pegar en la casa, por ejemplo, para una revisión rápida cada vez.
  • Aprendizaje colaborativo: para un aprendizaje atractivo y que evoca emociones. Los estudiantes aprenden más profundamente si pueden aplicar el conocimiento directamente mientras aprenden. Esto incluye:
    • Aprendizaje cooperativo: cuando diferentes mentes se unen, las diferentes perspectivas brindan una comprensión más profunda del tema, y ​​el aprendizaje en grupo aumenta la motivación.
    • Aprendizaje basado en problemas: cuando se enfrenta a un problema, el conocimiento existente del alumno se hará evidente. Se alentará al estudiante a estudiar en profundidad para encontrar una solución, y la autonomía para proponer nuevas ideas le dará una sensación de logro y empoderamiento.
    • Aprendizaje basado en escenarios: el estilo de entrenamiento debe coincidir con la personalidad de un individuo o los rasgos colectivos de un grupo. Los profesionales de la aviación encontrarían la formación orientada a la acción y la variación: la formación más eficaz.

Las ayudas específicas para la memoria incluyen:

  • Rimas / melodías: el flujo de rimas y / o melodías facilita la memorización de protocolos largos, lo que se ayuda junto con las emociones felices vinculadas a las melodías.
  • Técnica de ‘encadenamiento’: se basa en la creación de historias simples que incluyen una lista de palabras clave para memorizar.
  • Mnemónicos y acrónimos: son oraciones en las que la primera letra es una señal para recordar algo más, por ejemplo: I´M SAFE:
    • I – Illness
    • M – Medication
    • S – Stress
    • A – Alcohol
    • F – Fatigue
    • E – Emotion

Son pautas de mejores prácticas para listas de verificación de la memoria, sin embargo, se debe enfatizar que estas son solo herramientas de aprendizaje útiles. Una situación de la vida real debe analizarse en tiempo real de acuerdo con sus atributos específicos.

Paz y bien
Hasta la próxima
Roberto Gómez.
rjg@flap152.com

 

Referencias:

  • Research Project EASA. 2013.01 Checklist Memory Items
  • Learning to Remember, Human Factors Training, skybrary