fbpx

De la Cabina al aprendizaje: Uniendo Safety y Desarrollo Personal

La industria de la aviación enfrenta un momento crucial; los métodos tradicionales de aprendizaje en seguridad ya no bastan. Es vital aprender tanto de fallos como de éxitos.

Una fuente invaluable de conocimiento:
el aprendizaje derivado de eventos exitosos.

Los eventos que salen bien constituyen la mayoría de las operaciones diarias y, por lo tanto, ofrecen una muestra más representativa para el análisis. Al incluir estos eventos en nuestra arquitectura de aprendizaje, podemos:

  • Identificar Buenas Prácticas: Reconocer y entender las estrategias que conducen al éxito.
  • Mitigar Riesgos Ocultos: Al entender mejor las operaciones normales, podemos identificar las condiciones latentes que de otro modo pasarían desapercibidas.
  • Optimizar Recursos: Al entender qué funciona bien, podemos asignar recursos de manera más eficiente.

Esta perspectiva no solo mejora nuestra capacidad para identificar y mitigar riesgos, sino que también abre nuevas vías para optimizar la eficiencia y efectividad de las operaciones. En última instancia, una arquitectura de aprendizaje más integral nos permite construir sistemas de aviación más seguros, eficientes y resilientes.

Aprendizaje Multinivel: Individual, de Equipo y Organizacional

El aprendizaje no es un fenómeno aislado que ocurre solo a nivel individual. Se manifiesta en múltiples niveles dentro de la organización:

  • Aprendizaje Individual: En esta dimensión, el aprendizaje se caracteriza por ser un proceso continuo e implícito, surgiendo directamente de la experiencia.
  • Aprendizaje en Equipo: Aquí, el aprendizaje se convierte en un proceso más formalizado, sujeto a políticas y procedimientos organizacionales, pero sigue estando intrínsecamente vinculado al trabajo real.
  • Aprendizaje Organizacional: El aprendizaje a nivel organizacional generalmente se basa en experiencias generalizadas en lugar de experiencias reales. El resultado suele expresarse en términos de las normas y políticas de la organización. Sin embargo, las organizaciones tienen un rol clave en facilitar el aprendizaje individual y en equipo, que son los motores del aprendizaje organizacional.

Es escencial reconocer que el aprendizaje varía entre niveles organizacionales. Estas interdependencias ofrecen insights para entender cómo las organizaciones pueden influir en el aprendizaje y rendimiento del sistema.

En el marco de la aviación contemporánea, donde los imperativos de seguridad y eficiencia alcanzan una relevancia sin precedentes, el paradigma integral de aprendizaje se presenta como una necesidad impostergable. Este enfoque integral no solo comprende el aprendizaje derivado de eventos y datos operativos, sino que también se encuentra en sintonía con las perspectivas multidimensionales sobre maestría personal, tal como las expone Joshua Waitzkin en su obra «El Arte del Aprendizaje» (Waitzkin, 2007) donde aborda el concepto de “Maestría” como un estado de excelencia y dominio en un campo o disciplina particular, en este caso lo aplicaremos al pilotaje.

No se trata simplemente de ser bueno en algo, sino de alcanzar un nivel de competencia que va más allá de lo ordinario. Waitzkin argumenta que la maestría es el resultado de un proceso continuo de aprendizaje, adaptación y crecimiento personal.

Aboga por una mentalidad de crecimiento y la importancia de aprender tanto de los éxitos como de los fracasos, la aviación moderna requiere un enfoque de aprendizaje que sea igualmente dinámico y adaptativo, capaz de responder a un entorno complejo y en constante cambio.
Asimismo, la idea de maestría personal encuentra su paralelo en la necesidad de un aprendizaje continuo en las organizaciones de aviación.

La maestría no es un destino, sino un proceso continuo de adaptación y mejora. En la aviación, esto se traduce en una formación continua que va más allá de la mera prevención de errores y se adentra en el territorio de la optimización y la excelencia.

Al fomentar una cultura de aprendizaje que valora tanto el análisis riguroso de los datos como la intuición y la adaptabilidad humanas, se puede lograr una visón más integral y efectiva para garantizar la seguridad y la eficiencia en la aviación del siglo XXI.
Waitzkin articula una perspectiva sofisticada sobre el aprendizaje personal, que merece un análisis detenido. Identifica dos paradigmas predominantes en la aproximación al aprendizaje: el incremental y el de entidad. El paradigma incremental postula que la habilidad es maleable y puede ser desarrollada a través del esfuerzo sostenido. Contrariamente, el paradigma de entidad sostiene que la habilidad es una característica estática e inmutable. Waitzkin argumenta persuasivamente que una mentalidad incremental, aunque pueda requerir una suspensión temporal del escepticismo, es más propicia para el desarrollo personal. Esta mentalidad fomenta una concentración en el proceso, lo que a su vez revela áreas para la mejora continua.

Paradigmas del aprendizaje incremental y de entidad.

Los paradigmas del aprendizaje incremental y de entidad son conceptos que se originan en la psicología del desarrollo y la educación, y se aplican a cómo las personas ven su propia capacidad para aprender y mejorar.

Estos paradigmas también son relevantes en el ámbito de la aviación, un campo que requiere un alto grado de competencia técnica, toma de decisiones rápidas y habilidades interpersonales.

  • Paradigma Incremental (Mentalidad de Crecimiento)
    En el paradigma incremental, las personas creen que sus habilidades pueden desarrollarse a través del esfuerzo, la práctica y la perseverancia. En la aviación, esta mentalidad es vital para el entrenamiento continuo y la adaptación a nuevas tecnologías o procedimientos. Los pilotos, u otros profesionales de la aviación, con una mentalidad de crecimiento están más abiertos a recibir retroalimentación constructiva y son más propensos a ver los errores como oportunidades para aprender y mejorar.
  • Paradigma de Entidad (Mentalidad Fija)
    Por otro lado, en el paradigma de entidad, las personas creen que sus habilidades son innatas y fijas, lo que significa que no pueden cambiar significativamente con el tiempo. En el contexto de la aviación, esta mentalidad puede ser peligrosa. Por ejemplo, un piloto que cree que ya «lo sabe todo» (seguramente no conces ninguno) puede ignorar nuevos procedimientos de seguridad o desestimar la importancia de la formación continua, lo que podría resultar en errores o incluso en accidentes.

Waitzkin postula que las adversidades son, en efecto, catalizadores para el crecimiento personal. En lugar de esquivar los desafíos, aboga por enfrentarlos de manera proactiva. Este enfrentamiento consciente con las dificultades conduce a un estado de «flujo» que es óptimo para el aprendizaje y la mejora. Introduce un concepto clave: el equilibrio. Sugiere que el aprendizaje y el rendimiento son un ejercicio en la navegación de los matices, un equilibrio delicado entre el esfuerzo incesante y la preservación del bienestar.

Enfrentar Adversidades y Desafíos.

El concepto de enfrentar las adversidades como catalizadores para el crecimiento personal, tal como lo postula Joshua Waitzkin es altamente aplicable al ámbito de la aviación.

Entrenamiento en Simuladores: Entrenamiento en simuladores que recrean condiciones como meteorología adversa, fallas mecánicas y emergencias. En lugar de evitar estos escenarios, los enfrentan de manera proactiva para aprender cómo manejarlos de manera efectiva.
Evaluación y Retroalimentación: Evaluaciones y retroalimentación constantes, que pueden ser vistas como adversidades menores. En lugar de esquivarlas, utilizarlas para crecer y mejorar.

Estado de «Flujo»

Concentración en la Cabina: El estado de «flujo» se logra cuando un piloto está completamente inmerso en la tarea en cuestión, ya sea que este despegando, aterrizando o en curcero. Este estado es óptimo para el aprendizaje y la mejora.
Toma de Decisiones: En situaciones de alto riesgo o emergencia, alcanzar un estado de «flujo» permite una toma de decisiones más rápida y precisa, lo cual es vital para la seguridad en la aviación.

Equilibrio

Esfuerzo y Bienestar: Equilibrar el esfuerzo incesante para mejorar habilidades con la necesidad de preservar el bienestar físico y mental. Esto podría manifestarse en la gestión del tiempo entre el entrenamiento, el descanso y la vida personal.
Gestión del Estrés: Mantener un equilibrio entre enfrentar este estrés de manera proactiva y tomar tiempo para recuperarse es clave para el rendimiento a largo plazo y la seguridad.
Equilibrio entre Confianza y Humildad: Demasiada confianza puede llevar a errores por exceso de confianza, mientras que la falta de confianza puede resultar en indecisión. Encontrar el equilibrio adecuado es crítico para un piloto eficaz.

La obra de Waitzkin también aborda la importancia de la autoconciencia en el proceso de aprendizaje. Inspirado por el poeta Píndaro, quien acuñó la frase «llegar a ser el que eres», y agregaría, llegar a ser el piloto que quieres ser. Comprender tus singularidades y a eliminar distracciones y malos hábitos.

La Perpetua Mentalidad del Principiante:
Un Paradigma para el Aprendizaje Continuo

La noción de que el aprendizaje es un proceso interminable es fundamental para cualquier aspiración hacia la maestría, en el caso de un piloto. Este principio se encapsula en la máxima: «Acércate al mundo con la humildad de aquel consciente de su ignorancia, y la ambición del que cree que puede conocerlo todo.» Esta estrategia dual permite una apertura hacia el conocimiento, al tiempo que fomenta una actitud de humildad que es esencial para el crecimiento continuo. En este contexto, la práctica no es una demostración de habilidad ya adquirida, sino un medio para descubrir y aprender.

La tendencia humana hacia la comodidad y la estabilidad a menudo actúa como un obstáculo para el cambio significativo. Este fenómeno se manifiesta en la resistencia a abandonar hábitos arraigados y en la búsqueda de entornos donde uno ya se siente habilidoso. Sin embargo, para lograr un crecimiento sustancial, es imperativo rodearse de individuos que sean más competentes, incluso si esto representa un golpe al ego. Este entorno actúa como un recordatorio constante de nuestras limitaciones, lo que a su vez mantiene viva la mentalidad de principiante. Rodearte de personas con más experiencia, es primordial.

La Práctica Detallada: Un Antídoto contra la Cultura de la Inmediatez

Vivimos en una era caracterizada por la hiperconectividad y una búsqueda constante de gratificación inmediata. Este entorno es anatema para el tipo de aprendizaje profundo que se requiere. ¿La solución? Practicar con una atención meticulosa en los detalles. Esta aproximación cuidadosa permite una internalización gradual de los principios fundamentales de cualquier disciplina, en este caso, volar un avión. Con el tiempo, lo que una vez fue arduo se convierte en rutinario, y lo que una vez fue complejo se vuelve intuitivo.

La Presencia como Prerrequisito para la Excelencia

La presencia, entendida como la capacidad de mantener la calma y la lucidez en situaciones críticas, algo que debe lograr un piloto, se erige como un diferenciador clave entre la excelencia y la mediocridad en cualquier campo de actividad. Esta presencia no es simplemente un estado mental pasajero, sino un atributo cultivable que debe integrarse en nuestra vida cotidiana. La presencia, en este sentido, se convierte en una forma de «respiración» mental, un estado de ser que nos permite maximizar el potencial creativo de cada momento.

La Autoinducción de Estados de Concentración

La autoinducción de estados de concentración es una técnica que implica entrenar la mente para entrar en un estado de enfoque profundo o «flujo» a voluntad. Este estado es especialmente útil en actividades que requieren una alta concentración y precisión, como es nuestro caso.
Durante el Vuelo: Mantener un estado de concentración es fundamental durante el vuelo, especialmente durante las fases de despegue y aterrizaje. La autoinducción ayuda a los pilotos a mantenerse enfocados en estas etapas críticas.
Gestión de Emergencias: La capacidad de entrar rápidamente en un estado de alta concentración puede ser vital. Esto permite una toma de decisiones más rápida y precisa, lo que puede ser crítico para la seguridad del vuelo.
Formación y Simulación: Durante el entrenamiento, pueden practicar la autoinducción de estados de concentración para mejorar su rendimiento en simuladores y durante vuelos de entrenamiento.
Reducción del Estrés y la Fatiga: Mantener un estado de concentración también puede ayudar a reducir el estrés y la fatiga, que son factores de riesgo en la aviación.

La autoinducción de estados de concentración es una habilidad que se puede desarrollar con práctica y dedicación. Aquí hay algunas estrategias y técnicas que podrían ayudarte a adquirir esta habilidad: Técnicas de Respiración, visualización, mindfulness y atención plena, práctica y repetición, rituales y disparadores: Utiliza palabras clave o frases que te ayuden a entrar en un estado de concentración. Por ejemplo, podrías decirte a vos mismo «enfocado», «concentrado» o «estoy listo» antes de comenzar cómo disparadores.

Selecciona términos o expresiones que tengan un significado especial para vos y que encapsulen el estado mental que aspiras a lograr. ¿Cómo implementar esta estrategia? Durante momentos en los que experimentes un alto nivel de concentración, vincula esa experiencia a una palabra o frase específica. Este término actuará como un disparador para recrear dicho estado mental. Repite este proceso cada vez que alcances un estado de elevada concentración, asociándolo siempre con la misma palabra o frase elegida. ¿Es efectivo este método? La respuesta es si.

La Preparación para lo Inesperado:
Un Marco para la Adaptabilidad y la Resiliencia

La vida, en su esencia, es impredecible. A pesar de nuestros mejores esfuerzos por prepararnos para los desafíos que enfrentamos, siempre existirá un elemento de sorpresa. La clave para navegar con éxito a través de estos desafíos radica en nuestra capacidad para adaptarnos y encontrar inspiración en medio de la incertidumbre. Este principio final nos invita a considerar que la preparación no es simplemente una acumulación de habilidades y conocimientos, sino la creación de un marco mental que nos permita adaptarnos y prosperar en cualquier circunstancia.
La importancia de prepararse para lo inesperado como parte integral del camino es importante. La verdadera excelencia no se trata solo de prepararse para escenarios conocidos, sino también de desarrollar la capacidad de adaptarse y prosperar ante el imprevisto.

  • Flexibilidad Mental
    La importancia de tener una mente flexible que pueda adaptarse a nuevas situaciones. En lugar de apegarse rígidamente a un plan o conjunto de tácticas, sugiere estar abierto a cambiar de rumbo cuando las circunstancias lo requieran y no encuentre en los procedimientos la solución al problema. El 15 de enero de 2009, el vuelo 1549 de US Airways, pilotado por el capitán Chesley «Sully» Sullenberger, golpeó una bandada de gansos poco después del despegue, lo que resultó en la pérdida de ambos motores. En lugar de seguir los procedimientos estándar al pie de la letra, que en ese caso no ofrecían una solución viable, Sully tomó la decisión audaz de amerizar el avión en el río Hudson. Sully demostró una flexibilidad mental excepcional al evaluar rápidamente la situación y decidir que un amerizaje en el río Hudson era la mejor opción disponible. Aunque los procedimientos estándar sugieren regresar al aeropuerto más cercano en caso de fallo del motor, reconoció que no tendría suficiente altitud ni velocidad para hacerlo de manera segura, cambió de rumbo y optó por una solución no convencional. Este es un ejemplo clásico de cómo estar abierto a cambiar de táctica cuando las circunstancias lo requieren puede ser clave para el éxito, y en este caso, para la supervivencia. Sullenberger tenía una vasta experiencia y entrenamiento, pero nunca había enfrentado un escenario exactamente como este. Su capacidad para adaptarse a un nuevo estado completamente nuevo en cuestión de segundos es un testimonio de su preparación mental y flexibilidad.
  • Resiliencia Emocional
    La capacidad de mantener la calma bajo presión es decisivo para manejar lo inesperado. Waitzkin habla de entrenar la mente y el cuerpo para mantener un estado de equilibrio, incluso cuando se enfrentan a desafíos o fracasos.
  • Aprendizaje Activo
    Para Waitzkin, cada experiencia, ya sea positiva o negativa, es una oportunidad para aprender. Al adoptar una mentalidad de crecimiento, se puede extraer valor incluso de los errores o fracasos, lo que a su vez prepara mejor para futuras incertidumbres. Si bien es cierto que Sully se desvió de los procedimientos estándar, su decisión no fue imprudente sino informada por años de experiencia y entrenamiento. Esto resalta la importancia de la preparación continua para lo inesperado, un concepto que Joshua Waitzkin enfatiza.
  • Intuición y Creatividad
    La importancia de desarrollar la intuición, lo que él considera como una forma de «conocimiento interno». Esta intuición, alimentada por la experiencia y el aprendizaje continuo, puede ser invaluable cuando se trata de tomar decisiones rápidas.
  • Análisis Post-Acción: Después de una decisión basada en la intuición, sería bueno realizar en un momento posterior al vuelo el análisis del resultado. ¿Fue efectiva tu intuición? ¿Qué puedes aprender para la próxima vez? Hablar con personas de confianza sobre tus decisiones y cómo llegaste a ellas. A veces, un observador externo puede ofrecer valiosas perspectivas sobre tu proceso intuitivo. Luego podés usar la retroalimentación y los resultados para ajustar y afinar tu intuición. Reconocer cuando te equivocas, aprender de ello y seguir adelante.
  • Enfrentar el Miedo
    Uno de los mayores obstáculos para manejar lo inesperado es el miedo al fracaso o al juicio de los demás. Waitzkin sugiere enfrentar estos miedos de frente como una forma de preparación. Al hacerlo, se puede aprender a ver el fracaso no como un final, sino como una etapa en el proceso de aprendizaje.
  • Identificar el Miedo: El primer paso para enfrentar el miedo es reconocerlo. Pregúntate a vos mismo qué es exactamente lo que te asusta y por qué.
  • Autoevaluación: Haz un inventario de tus habilidades y debilidades. Conocer tus limitaciones te ayudará a enfrentar tus miedos de manera más efectiva.

Epílogo

La excelencia en la aviación no es un destino, sino un viaje continuo de aprendizaje y adaptación. Un llamado a la acción para que los profesionales de la aviación (y los que están en camino a serlo), los equipos y las organizaciones adopten un enfoque más inclusivo y flexible del aprendizaje, con el objetivo último de alcanzar niveles más altos de seguridad, eficiencia y maestría en su campo.

Se diferencia de los enfoques tradicionales en la aviación y el aprendizaje. Esta distinción tiene implicaciones profundas para cómo concebimos la formación, la seguridad y la eficiencia en la aviación. Mientras que los paradigmas tradicionales suelen enfocarse en habilidades técnicas y protocolos específicos, la propuesta es sobre un abordaje multidimensional que abarque el aprendizaje individual, en equipo y organizacional. Esta perspectiva integral permite una adaptación más rápida a los cambios y desafíos emergentes en el entorno operativo.

Hasta la próxima
Paz y bien – Námaste
Roberto Gómez
rjg@flap152.com

Si te gustó esta nota, hacete socio de la página:


Invitame un café en cafecito.app

Suscribirme

Referencias:
Waitzkin, J. (2007). El Arte del Aprendizaje: Un Viaje en la Búsqueda de la Excelencia. Editorial Urano.
SERGIO SAN JUAN, Fundamentos – The Art of Learning (I) SEP 1 de 2023

Conocenos
Seguí navegando

Inicio

Sobre FLAP152

Blog

Contacto